DECLARACION DE LA ASOCIACIÓN CIVIL 20 DE SETIEMBRE
La Asociación Civil 20 de Setiembre, que levanta con fuerza sus postulados de Librepensamiento, Tolerancia y Humanismo, constata que hoy, a 65 años del genocidio del pueblo judío, la ignorancia y la hipocresía, siempre al servicio del fanatismo, nos han brindado nuevamente un espectáculo dantesco.
Por ello, ante las Declaraciones realizadas por el Señor Hojjatollah
Soltani, Embajador de Irán en Uruguay, tiene a declarar lo siguiente:
1) Frente a las expresiones del Embajador iraní en Uruguay, negando la
existencia de un genocidio judío por parte de los nazis en el
transcurso de la II Guerra Mundial, no cabe que la más completa
indignación de que en nuestro propio suelo, ejemplo histórico de
tolerancia religiosa, racial y étnica, tierra de asilo de perseguidos y
expatriados de muchos países del mundo, alguien, seguramente muy
ignorante de nuestra idiosincracia, pueda tener tales propósitos.
2) Nuestro país fue pionero en el mundo en el reconocimiento del Estado
de Israel, tiene una comunidad judía integrada a nuestra sociedad a la
cual ha contribuido con su trabajo, su ciencia y su arte. Ofender, como
hizo este Embajador extranjero, y amparado en su inmunidad diplomática,
a esta comunidad religiosa, negando un aspecto sustancial de la misma,
como el haber sido víctima de una crueldad infinita por parte del
régimen nazi, es ofender en su propia esencia a toda la sociedad
uruguaya y a la Humanidad esclarecida.
3) Nuestra condena a este comportamiento, no es solo porque
circunstancialmente hayan unos pocos ciudadanos israelíes que habiendo
sobrevivido al genocio aun viven en nuestro país, sino porque además de
pregonar una interesada mentira histórica al negar el holocausto,
proviene de un regímen político dictatorial, donde los derechos humanos y
ciudadanos no existen, donde la democracia es una ficción, donde se
discrimina por razones de género, y donde la teocracia religiosa
fundamentalista impregna de manera sangrienta toda la sociedad, a través
de la represión y el terror generalizado sobre su propio pueblo,
sometiéndolo a la ignorancia y el oscurantismo más retrógrado.
4) Pero además, por que las declaraciones del Señor Hojjatollah Soltani -
expresiones inflamadas del peor odio, fanatismo y desvergüenza, que
solo pueden ser inspiración del dogma y el fundamentalismo religioso -
no son imputables a una persona, ni un extravío de un individuo
desorientado o ignorante. Tampoco es un error. Representa la posición
oficial de un representante de una nación extranjera que tiene
relaciones diplomáticas con Uruguay, como es Irán, cuyo gobierno,
encabezado por Mahmud Ahmadineyad mantiene oficialmente esa posición
siendo además santuario de cuanto filo-nazi europeo de actualidad niega
el holocausto, financiando encuentros y seminarios con ese objetivo.
Irán hoy es un Estado que le ha faltado el respeto a nuestro pueblo y a
nuestras Instituciones, y que si tuviera un mínimo de vergüenza, debería
retirar a su personal diplomático de nuestra país.
5) Expresamos también nuestra profunda preocupación y desagrado por la
tibia reacción del gobierno nacional respecto a este incidente. El
embajador Iraní debería de ser declarado persona non-grata y expulsado
del Uruguay. Las tímidas respuestas ensayadas por el Poder Ejecutivo y
el Ministerio de Relaciones Exteriores - cuyo titular Luis Almagro
estuvo no hace demasiado tiempo en Irán en viaje diplomático - nos habla
de una peligrosa derivación que abona el campo de quienes eventualmente
puedan sentirse tentados, si no hay una actitud firme de respuesta, a
ensayar de legitimar posiciones fundamentalistas opuestas a nuestra
tradición liberal, secular y republicana, también en nuestro país. Qué
no tengamos despues que arrepentirnos, de haber mercantilizado una
posición de principios y los valores republicanos por alguna promesa de
inversión económica. Recorrer esos andariveles, puede ser un camino
fácil al principio, pero de no retorno al final. Pensamos también que se
debería llamar al personal diplomático uruguayo en Teherán en consulta,
a los efectos de estudiar cuan implicado está Irán en estas posiciones,
y las Cámaras deberían llamar a nuestro Canciller a dar explicaciones
sobre la timidez del Gobierno en responder a ese flagrante atentado
moral.
6) Los librepensadores y humanistas expresamos que negar el homicidio
de millones de personas es un crimen, no a un pueblo o una etnia en
particular, sino a toda la humanidad porque le impide recordar, y nos
deja expuestos, a volver a vivir las mismas tragedias una y otra vez.
El cultivo de la tolerancia y el librepensamiento, la defensa de la
democracia y las instituciones laicas, son hoy un imperativo moral para
quienes amamos la libertad.
Mientras el Ser Humano olvide el pasado, estará condenado a repetir las mismas tragedias una y otra vez.
|